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| Imagen tomada de motor a fondo |
Para cargar combustible en México solo hace falta saber si nuestro vehículo es de gasolina o diesel. Hay gasolineras por todas partes y solo tienes que formarte en el surtidor menos concurrido. Cuando te toca le das las llaves al “muchacho” y le indicas cuánto y de cuál. Él lo hace todo: hasta le puedes pedir que te mire el aire, el aceite o que te limpie el parabrisas. Al final pagas y le dejas una pequeña propina.
Hasta donde yo sé, en toda Europa las gasolineras son de autoservicio. No es ninguna ciencia, pero cuando no tienes experiencia o estas empezando a conducir, cargar gasolina puede ser toda una aventura.
Primero que nada encuentra una gasolinera. En Barcelona centro por lo menos, las tienes que tener bien ubicadas porque son difíciles de encontrar. Según la zona en la que estés puede ser que ni siquiera haya alguna cercana.
Aquí no hay monopolio, cada gasolinera maneja alguna marca de carburante diferente. Así como decides ir al Macronal’s o al Burguer Ring a comerte una hamburguesa, cuando vas a cargar carburante debes decidir entre varias casas.
Lo normal es meterse a la más cercana, pero hay que considerar que cada una tiene precios diferentes, y uno o dos céntimos por litro pueden hacer una diferencia en un tanque lleno. También puede ser que tu empresa te reembolse el carburante de alguna gasolinera específica, o que te hayan dado una tarjeta de puntos para que vuelvas siempre a la misma. Con lo que el proceso de búsqueda se complica un poco.Has dado con una gasolinera, toca buscar un surtidor. Ojo, busca uno del lado de tu puertecilla de alimentación! Si te pones del lado contrario, tal vez te veas en la penosa situación de pelearte en público con la manguera para que llegue hasta el alimentador. A veces por centímetros no llega y tienes que acercar un poco más el coche.
¿Qué toca ahora? Yo nunca me aclaro. Hay gasolineras en las que primero vas a pagar y luego repostas, y otras al revés. Suele estar indicado en el surtidor.
En las que pagas primero, vas a la caja, indicas tu número de surtidor y pides alguna cantidad cerrada de carburante (20€, 40€…). El problema es que si quieres tanque lleno no puedes pagar primero, así que tienes que ir a dejar tu identificación, regresar a repostar, volver a la caja para pagar y recoger tu identificación, regresar a tu coche e irte.
Al momento de repostar siempre tengo un poco de miedo de equivocarme de manguera y poner el carburante equivocado. Siempre me imagino al bromista de turno intercambiando las mangueras para que venga un incauto como yo y le dé en la torre a su máquina. Se supone que no puede pasar si desde caja controlan el combustible que liberan, pero prefiero no averiguarlo y cerciorarme por mí mismo.Una vez que has echado el combustible pones la manguera en su lugar, cierras tu puertecilla y... cagüen! Se te olvidó ponerte los mentados guantes de plástico y tienes las manos todas grasientas y oliendo a gasolina. Mejor limpiarte bien antes de entrar al coche o ensuciarás el volante, la palanca y todo lo que toques.
Si no pagaste antes, lo siguiente es entrar-dentro y pagar. Más de una vez tengo que regresar para ver el número de mi surtidor, pues como habrán visto soy un despistao sin remedio.
Adentro es como un minisúper del tipo Seven y leven o el Ocso. En la caja hay que formarse junto con los que bajaron por su refresquito o café, o los que se llevan el suvenir o el mapa del sitio. El cajero controla lo que sucede afuera gracias a un monitor en el que ve los surtidores y los coches, y su computadora le dice el carburante que se suministró a cada vehículo.
A pesar de todo, al día de hoy tengo dos dudas a las que no he encontrado respuesta:
1- Cuando pagas al final ¿Cómo controlan que la gente no se vaya sin pagar? Por mucha camarita y aunque se queden con tu imagen y matrícula, cualquier maleante con matrícula falsa o extranjera puede largarse así como así, digo yo.
2- ¿Cómo puede funcionar fluidamente este sistema de autoservicio? Mi primer pensamiento cuando vi que la gente se tenía que bajar del coche, ir a la caja con toda la calma, volver, repostar, etc., fue que si se hiciera en México sería un reverendo desmadre y se armarían colas kilométricas (más de las que ya se arman de vez en cuando). Pero funciona... y bastante bien.
Y el regalito final de repostar en Europa: el precio! En España no baja de 1€ por litro, y yo suelo pagar unos 45€ por tanque lleno en un coche mediano, unos 750pesos cada 15 días.









