POSTS DE: Adaptación

jueves, 30 de diciembre de 2010

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LA COMPRA



Cuando era niño aún me tocó en México la época de las tiendas de barrio, las  típicas tienditas donde se abastecía la gente. Se solía conocer al dueño, que hacía las veces de dependiente y el trato era personalizado.
Con los años los hábitos de consumo del mexicano cambiaron. Llegaron las grandes superficies. El mercado dio pie al supermercado o "súper”, que a su vez dio su contradictorio nombre al "mini-súper" (por fin, ¿mini o súper?). Mas recientemente aparecieron las mega tiendas y hasta los hipermercados que te venden el papel de baño de cien en cien, y champú en botes de 20 litros… si te haces socio y pagas tu membresía.
Las tiendas de barrio se especializaron en toda clase de comida chatarra pa los chamacos: las famosa “tiendita de la esquina”. Que también sacan de apuros en compras de último momento, aunque con precios más elevados y poca variedad. La cuestión es que para mí, poco a poco el concepto de tienda de barrio fue quedando en el pasado.
¿Y cómo es en España en el tema de la compra? Primero aclaremos tres condicionantes de la situación por aquí:
1 Espacio. Igual que en México existen grandes superficies, mega almacenes, centros comerciales y demás. Pero hay una particularidad en los centros de muchas ciudades europeas: poco espacio. Además, buena parte de los barrios y edificios suelen ser antiguos o muuuuuy antiguos y/o de interés histórico. Como sucede con las gasolineras y centros comerciales, los grandes almacenes son muy difíciles de encontrar en los centros urbanos.
2 Competencia. Además de mercados, tiendas de toda la vida (panaderías, carnicerías, pescaderías, charcuterías, fruterías), y hasta las tiendas de chinos, hay muchas cadenas de supermercados de diferentes tamaños y categorías compitiendo. Las hay tanto locales, como nacionales o europeas…
3 Especialización. Otro fenómeno que yo he notado por aquí: si quieres ahorrar no compres todo en el mismo lugar. Ciertas cosas conviene comprarlas en lugares determinados. Los alimentos aquí,  productos de limpieza allá, los congelados mas allá, los productos importados acullá, etc.
El resultado ha sido la proliferación de un montón de supermercados pequeñitos por toda la ciudad. Esto tiene dos cosas muy positivas: siempre hay algo muy cerca, y la dinámica favorece muchísimo a la vida de barrio.
Pero el Nemo que pensó que aquí todo sería mas desarrollado y moderno, se ve recorriendo el barrio con el carrito a cuestas, de supercillo en supercillo. Siento que volví 20 años en el tiempo! (no soy yo el de la foto, eh?!)
Otra particularidad cuando menos curiosa en un país donde la riqueza está mejor distribuida que en México, es que hay súpers de mayor catego y otros baratillos. En los primeros desde luego, la estética, comodidad, modernidad y el buen trato se pagan; mientras que los súpers mas baras han reducido sus gastos al mínimo para sostener sus precios... Yo les hablaré un poco de estos últimos.
Hay que reconocer que en los establecimientos baratos la calidad de los productos es bastante buena o por lo menos aceptable, aunque con limitada variedad. Además en el último año algunos establecimientos se han ido modernizando sensiblemente. Pero hasta ahora hacer la compra en alguno de ellos (y dependiendo de la suerte que se tenga), puede ser una experiencia horrorosa.
Primero que nada por las limitaciones y características de los establecimientos. Los locales son pequeños y de pasillos angostos. En horas punta pueden formarse colas largas y lentas, a veces con una sola cajera, dos si se tiene suerte. Solo se puede pagar en efectivo y muchas veces no tienen cambio suficiente. Con sus excepciones, los empleados pueden tener cara de pocos amigos, o incluso ser verdaderamente groseros. Más de una vez los he visto gritando o regañando a los clientes.
¿Les he contado que en España se cierra a la hora de la comida? Aquí también. En las puertas no se indica el horario del último cliente que entra, sino literalmente del cierre de la tienda, lo que da lugar a conflictos y malos entendidos. Normalmente es a las 14h y a las 21h, pero ni se te ocurra ir 5 minutos antes, que corres el riesgo de que te echen de mala manera. Ya desde cuarto para la hora las cajeras empiezan a gritar una y otra vez a todo pulmón que es hora de pasar por caja.
La clientela no se queda corta. Ni soy pijo (fresa) ni clasista, pero no mentiré al decir que en estos establecimientos te puedes encontrar a toda la fauna urbana imaginable. Desde tu vecino del sexto o tu compi del trabajo, a las abuelitas, la verdulera, o las marujas del barrio; al yonqui del parque, al ratero o al indigente. Y entre tanta humanidad y tan poco espacio, más de una vez se arma el griterío, las broncas, conflictos, los roces entre clientes, las malas caras, etc. Aquí he visto situaciones desagradables o violentas que pocas veces vi en México. Por cierto que se respeta poco a los vigilantes que a veces hasta son agredidos, pues la ley es bastante permisiva con el hurto.
Pero bueno, en épocas de crisis hay que apechugar y comprar responsablemente. Así que yo me aguanto las incomodidades e intento obtener más por mis eurillos. Y por cierto, les dejo que me voy a la compra….

martes, 14 de diciembre de 2010

7

¿QUE QUIERE BEBER?

Si vives en España o has estado aquí de vacaciones, seguramente te habrás percatado de que hay todo un vocabulario para referirte a las bebidas. Ya sea si te vas de copas a un bar, o a comer a algún restaurante, conviene conocer las opciones diferentes y sobretodo como pedirlas.
Agua
La mas sencilla, la mas natural de las bebidas… pues no tanto. Ya nos podemos hacer aquí un lío con los términos y malos entendidos. Aquí el agua natural no es agua sin gas, sino agua al tiempo. Claro que también la puedes pedir fría o fresquita (no fresquecita). Pero si lo que quieres es un agua mineral, la tendrás que pedir como agua con gas, pues aquí se entiende que toda el agua es mineral, que no  natural... ¿alguien me entendió?
Aunque en España el agua de la llave es potable y se está muy orgulloso de ello, no se suelen pedir vasos de agua en los establecimientos. El camarero entenderá por default que quieres una botellita de agua con su respectivo coste, ojo. 

Refrescos
La cosa empieza a complicarse. Aunque cada vez menos frecuente, es muy común que al pedir una coca cola, te traigan la mentada presentación pequeñita de los cojones. A los mexicanos que estamos acostumbrados desde hace tiempo al sistema consumista americano (mucho, más, mas grande), nos repatea que nos salgan con pende… con botellitas tan chirris que te las terminas de un sorbo.

Verás que los refrescos siempre van acompañados de media rodaja de limón. La razón es darle un toque de frescura, pero a nosotros no deja de parecernos un poco raro. Aunque yo estoy acostumbrado, he observado que mis visitantes mexicanos preferirían su bebida al natural (no, al tiempo no!).
Cervezas
Si se te antoja una chevita bien elodia, tienes que empezar por elegir si será de botella o de barril. Si es de barril lo habitual es pedir una caña, es decir, un vaso de cerveza normalmente mediano. Pero no falta el listillo que te encaja una cañotota de 5 eurazos, sobretodo si hueles a turista. Por eso, si te quieres curar en salud puedes optar por pedir una caña pequeña, o bien especificar el tipo de vaso que quieres: un vaso de tubo, una copa, una jarra, una cañita de pobre (una mini-caña).
Si lo que quieres es una cerveza de botella, ésta puede ser una mediana, exactamente como las que conocemos (botella de 355ml); pero también te puedes pedir un quinto*. Ya sé lo que estás pensando traviesillo, pero se refiere a las botellas pequeñas de 1/5 de litro (200ml). Solo procura que no se te caiga, no se te vaya a romper…
En México a algunos nos gusta echarle jugo de limón a la cerveza, y la llamamos chelada (o michelada, según la región). Aquí lo mas similar sería una clara, pero en versión un poco mas chafa, pues va con refresco de limón. O a ver si te pones tú a exprimir los limones (¿no te digo?).

*Nota del traductor:
Para quien no lo sepa, en México una persona "quinta" es una persona virgen. Mas vulgarmente, un quinto es el órgano sexual femenino aún virgen.
Vino con gaseosa
Es muy común que se ofrezca en los menús (comidas corridas) de los comedores y bares. Te llevan a la mesa vino de la casa y gaseosa blanca (refresco sin sabor). Los mezclas en tu vaso para rebajar el alcohol al vino y darle un efecto de frescura. Hay quien le echa también un chorrito de vermut.
El vermú
Es un aperitivo muy típico en Europa. Cuando alguien sugiere irse a tomar el vermut, en sentido general puede referirse a cualquier bebida acompañada de unas tapas como aperitivo. En sentido estricto, el vermut es un licor a base de vino y absenta con un gustillo amargo, que queda muy bien durante los cócteles o aperitivos. Hay dos tipos: el rojo (italiano, dulce) y el blanco (francés, seco).
El café
Saberte el tema de los cafés es ya como tener un máster en bebidas, y es que son un reverendo desmadre! En México que estamos acostumbrados al agua de calcetín no tenemos mucho para elegir: café y café con leche… ya está! En una de esas, puede que no sea café instantáneo sino de jarra (del que lleva ahí desde las 10 de la mañana), o ya en algún sitio mas fresón hasta podemos pedir un expreso.
Aquí hay que partir de la base de que el café es de máquina, buen café. Todo empieza con el café solo: un café expreso, cortito. Claro que éste puede ser doble (dos porciones), largo (con doble de agua) o americano (con un ch…orro de agua), que aún te parecerá super fuerte.
Cuando la leche entra en escena todo se complica. Primero por la proporción y luego por la temperatura. Comienza con un pintado, apenas con unas gotitas de leche; seguido del cortado, con un poco de leche; tras el que viene el café con leche y el café con leche corto de café; para terminar con el manchado, leche con unas gotitas de café. También los hay que lo piden con la leche fría, natural (otra vez al tiempo), caliente, o muy caliente.
Luego viene la manía de mezclar el café con el alcohol. Un carajillo (sí, carajillo) es un café solo, con un chorrito de alcohol, originalmente brandy. Un trifásico es lo mismo pero el café es cortado.
No hace falta decir que TOOOODO lo anterior se puede pedir o con hielo, o descafeinado, o con sacarina, o con azúcar morena y todas sus respectivas permutaciones... Todo sea por tocarle los cojones al sufrido camarero! juas, juas, juas.
Ir en grupo a un restaurante se vuelve toda una experiencia al momento del café. Si hay 15 o 20 personas es muy posible que cada quien se pida un café diferente. Pero para el camarero la pesadilla comienza al intentar repartirlos. Cada loco está en su tema y no falla que el pobre tipo tiene que ir cantando café por café por toda la mesa una y otra vez, hasta que el despistado de turno reacciona y dice “yo, yo”.

Otras bebidas alcohólicas españolas
-Calimocho  Kalimotxo, coca cola con vino tinto joven, propio del país vasco.
-Tinto de verano, pa'l calor! Muy similar al vino con gaseosa, solo que éste es un poco mas pijillo (fresón), lleva refresco de limón y un chorrito de licor.
-El cava, o champagne catalán. La misma elaboración, pero por el tema de la denominación de origen no puede llamarse igual. Es un vino espumoso que se fabrica principalmente en el Penedés.
-El fino, un vino típico de Jerez, Andalucía. Queda muy bien como aperitivo, acompañado de jamón o mariscos.
-La sangría, ponche de vino tinto, brandy, licor seco y frutas. Junto con la paella y el tablao, es un icono español para los guiris (turistas extranjeros, especialmente nórdicos), que vienen deseando ingerirla en grandes cantidades.


Solo resta decir... Salud!

martes, 23 de noviembre de 2010

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LAS 7 DIFERENCIAS


Hoy más que las grandes diferencias entre México y España, quiero comentar esos pequeños detalles de la vida cotidiana que percibimos fuertemente cuando recién hemos llegado al nuevo país. Los primeros meses son los más intensos, y a cada instante te topas con sensaciones, olores, sonidos, sabores, paisajes y formatos diferentes a los que estás acostumbrado. Aquí les dejo algunos de los que yo me acuerdo a mi llegada:

1. El jabón para bañarse viene en gel.
Mi primera vez en España me quedé en casa de un amigo. Cuando me metí a bañar y ví que no había jabón en la bañera, me imaginé que se había terminado y me tuve que robar el jabón del lavamanos... luego me enteré de que la presentación era en botella de gel. En mis primeras duchas tenía la sensación de estarme embarrando champoo en el cuerpo y de que mi piel quedaba...babosa (demasiado suave). Ahora es al revés: cuando por alguna razón me tengo que bañar con pastilla de jabón siento que me queda rechinando!
2. Los tickets de metro
Hay dos pequeñas diferencias con respecto al sistema de México. Una es que los boletos no siempre se meten del lado derecho. Tienes que fijarte el lado correcto o corres el riesgo de darte un ruletazo en la cadera, y que las puertas se le abran al viajero de al lado. La segunda diferencia es que la máquina te devuelve el boleto, no se lo queda. Ojo con esto, que si un inspector te pide el boleto y no lo tienes te meten una reverenda multa.

3. ¿El último?
Esta es la pregunta que se hace al llegar a un lugar en el que en México normalmente haríamos una cola: el banco, la carnicería, alguna dependencia de gobierno. En España también se hacen colas, pero en muchos casos es más práctico "pasarse el turno". Esto es que cada persona que llega pregunta quien llegó al último para saber detrás de quien va. Así, mientras te toca te puedes sentar o colocarte en el sitio que se te antoje. Al principio me daba cierta desconfianza, pues cuando hay demasiada gente no se ve orden y parece que cualquiera se te puede colar. Pero la verdad es que es un sistema de lo más simple y que funciona muy bien.

4. Puntos y comas en cifras
En Europa se usan al revés: los decimales se separan mediante comas y los millares mediante puntos. El tema no tiene mayor complejidad, pero muchas veces a la hora de llenar un formulario en alguna computadora o internet la página nos marca error de formato y hay que cambiar el punto por la coma. Afortunadamente para nosotros, las calculadoras vienen todas "a la americana".

5. Los DVD's, región y formato.
Si te has venido de México hasta con el perico a vivir fija o temporalmente, tal vez te hayas traído tu colección de dvd's. Malas noticias: es muy probable que muchos de ellos no funcionen, pues España y México pertenecen a zonas diferentes. España pertenece a la región 2 y formato PAL, mientras que México pertenece a la región 4 y formato NTSC. Por cierto, aquí son deuvedés y no dividís.

6. Separar la basura.
Como comenté en el post de basura y reciclaje, la basura se separa. Y aunque está muy bien por el tema ecológico y tal, a veces puede parecer excesivo. En principio hay cinco grupos: general, papel, orgánica, envases y vidrio. La complicación empieza con que no cualquier cristal es vidrio, así que vasos, copas y focos van aparte. Además también hay que poner en un contenedor especial el aceite usado, en otro las pilas, en otro la ropa vieja, en otro los electrónicos, en otro los tonners. Si tienes muebles para tirar los tienes que sacar en día específico que se asigna según la calle o el barrio. Todo sea por cargarse menos al planeta...

7.-Los comerciales
Los comerciales de TV te los encajan todos juntos en una sola interrupción durante el programa que estés viendo, y no en grupitos de tres o cuatro como en México. Así que la pausa comercial puede durar unos diez o quince minutotes. El problema es que las televisoras parece que nos quieren encab...ritar: a veces  los ponen justo después de los primeros dos minutos de emisión, cuando no has visto nada. Y otras te hacen la putada dos minutos antes de acabar el programa, cortándote todo el ritmo y a veces estropeándote el final, pues si le llegas a cambiar, tienes el riesgo de calcular mal u olvidarte y perdértelo.

Si te acuerdas de otras diferencias del día a día que te hayan llamado la atención a tí, cuéntanoslas...

sábado, 20 de noviembre de 2010

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CERRADO


Para muchos extranjeros llegar a España y toparse con que TOOODO cierra en determinados momentos puede ser frustrante. Cualquier plan que tuvieras lo tienes que cancelar o modificar y hacer lo que hace todo mundo. Sabias palabras: “a donde fueres….”
Esos momentos determinados son tres: la hora de la comida, los domingos y las vacaciones de verano. Pero antes de poner a parir a la madre patria, hagamos un pequeño análisis y empecemos desde el principio: por casa.
En México las actividades están estructuradas muy a la americana. El tiempo es dinero, el tiempo es consumo y el consumo es bienestar. Se trabaja mucho y cuando no se trabaja se consume. Así funciona… aunque los derechos laborales se vayan a tomar por saco y se hagan más ricos a los tres ricos de siempre.
Nuestros establecimientos funcionan cada vez más tiempo para hacerse más competitivos y rentables. Si es posible 24 horas al día y 365 días al año. En cualquier momento del día y del año podemos ir a un minisúper, a la farmacia, a comernos una hamburguesa, y hasta a algún hipermercado.
En México todo esto nos ha dado el celestial poder de DECIDIR cuándo y cómo queremos las cosas. Poder que por otro lado es un espejismo, pues con el escaso tiempo libre que tenemos no hay mucho que decidir. ¿Será  tal vez que el sistema nos hace cubrir nuestras necesidades cuando a él le conviene? Porque una sociedad que trabaja a cualquier hora del día y cualquier día de la semana, también necesita poder consumir en todo momento.
Y como chambeamos prácticamente 6 días a la semana solo nos queda el domingo para dedicar a la familia, ir de compras, las labores de la casa y el entretenimiento. Esto explica entre otras cosas nuestro shock y sorpresa al percatarnos de la manera de funcionar de España y otros países Europeos.
Europa también está plenamente montada en el carro del consumismo, pero la gente goza de condiciones laborales mucho mejores que se reflejan directamente en el tiempo libre. Tenemos entonces un nuevo concepto: bienestar no solo es consumo, sino tiempo.
España claro, le da al asunto su toque especial. Y cuando venimos de fuera simplemente nos resulta incomprensible que las labores se puedan interrumpir de manera tan religiosa. ¿Cómo puede estar todo cerrado un domingo? ¿Cómo puede un país entero irse de vacacione todo un mes? ¿Por qué todo se paraliza a la hora de la comida? Comentemos estos tres momentos:

DE 2 A 4
Diferente a muchos sitios de Europa, pero igual que en México, en España se hace la comida fuerte a esta hora. El horario de comidas marca la jornada laboral, y ya se sabe después de comer pesado el sueñito que entra. Por eso durante la comida y el momento de la cabeceadita, en la calle no hay ni Dios!
Todo cierra, no importa que sea Madriz, Barcelona o San Pito Pato Bendito. Pueblos y ciudades se paralizan durante este par de horas, razón que ha hecho a España famosa por su siesta: Spain is different!
Esto en México también sucede, pero hasta donde yo recuerdo es más bien en las ciudades pequeñas y en los pueblos, donde no hay stress ni grandes distancias y la gente puede darse el lujo de irse a comer a casa.

LOS DOMINGOS
Descansar el domingo en España es sagrado… o por lo menos está protegido por ley. La ley del descanso dominical que fue un gran triunfo social en 1903, prohíbe a una serie de establecimientos abrir este día. Solo pueden abrir entre otros, restaurantes, teatros y cines.
Con alguna excepción, están cerradas las tiendas, los comercios, los servicios, los bancos, los grandes almacenes y los centros comerciales. Hasta los negocios del centro de las ciudades o de avenidas principales.
Lo positivo es que nos obliga a relajarnos un poco. Al haber pocas opciones comerciales, podemos optar por visitar sitios naturales (playa, montaña), a compartir con la familia, a descansar….

VACACIONES DE AGOSTO
Las ansiadas vacaciones de verano. Tradicionalmente la gente toma sus 30 días durante este mes y aprovecha pa irse al pueblo o a las costas. Últimamente también a cualquier destino a donde te lleve un vuelo low-cost. Las ciudades quedan vacías y las carreteras no dan más de sí durante las fechas de salida y retorno.
En los últimos años los hábitos se han ido modificando y hay gente que prefiere tomar sus vacaciones en partes o en momentos diferentes del año. También las empresas comienzan a alentar esto por motivos de productividad.
Pero sigue siendo una realidad sorprendente cómo de un día a otro ciudades como Madrid y Barcelona se quedan vacías durante todo el mes.

martes, 16 de noviembre de 2010

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DE GASOLINERAS


Imagen tomada de motor a fondo

Para cargar combustible en México solo hace falta saber si nuestro vehículo es de gasolina o diesel. Hay gasolineras por todas partes y solo tienes que formarte en el surtidor menos concurrido. Cuando te toca le das las llaves al “muchacho” y le indicas cuánto y de cuál. Él lo hace todo: hasta le puedes pedir que te mire el aire, el aceite o que te limpie el parabrisas. Al final pagas y le dejas una pequeña propina.
Hasta donde yo sé, en toda Europa las gasolineras son de autoservicio. No es ninguna ciencia, pero cuando no tienes experiencia o estas empezando a conducir, cargar gasolina puede ser toda una aventura.
Primero que nada encuentra una gasolinera. En Barcelona centro por lo menos, las tienes que tener bien ubicadas porque son difíciles de encontrar. Según la zona en la que estés puede ser que ni siquiera haya alguna cercana.
Aquí no hay monopolio, cada gasolinera maneja alguna marca de carburante diferente. Así como decides ir al Macronal’s o al Burguer Ring a comerte una hamburguesa, cuando vas a cargar carburante debes decidir entre varias casas.
Lo normal es meterse a la más cercana, pero hay que considerar que cada una tiene precios diferentes, y uno o dos céntimos por litro pueden hacer una diferencia en un tanque lleno. También puede ser que tu empresa te reembolse el carburante de alguna gasolinera específica, o que te hayan dado una tarjeta de puntos para que vuelvas siempre a la misma. Con lo que el proceso de búsqueda se complica un poco.
Has dado con una gasolinera, toca buscar un surtidor. Ojo, busca uno del lado de tu puertecilla de alimentación! Si te pones del lado contrario, tal vez te veas en la penosa situación de pelearte en público con la manguera para que llegue hasta el alimentador. A veces por centímetros no llega y tienes que acercar un poco más el coche.
¿Qué toca ahora? Yo nunca me aclaro. Hay gasolineras en las que primero vas a pagar y luego repostas, y otras al revés. Suele estar indicado en el surtidor.
En las que pagas primero, vas a la caja, indicas tu número de surtidor y pides alguna cantidad cerrada de carburante (20€, 40€…). El problema es que si quieres tanque lleno no puedes pagar primero, así que tienes que ir a dejar tu identificación, regresar a repostar, volver a la caja para pagar y recoger tu identificación, regresar a tu coche e irte.
Al momento de repostar siempre tengo un poco de miedo de equivocarme de manguera y poner el carburante equivocado. Siempre me imagino al bromista de turno intercambiando las mangueras para que venga un incauto como yo y le dé en la torre a su máquina. Se supone que no puede pasar si desde caja controlan el combustible que liberan, pero prefiero no averiguarlo y cerciorarme por mí mismo.
Una vez que has echado el combustible pones la manguera en su lugar, cierras tu puertecilla y... cagüen! Se te olvidó ponerte los mentados guantes de plástico y tienes las manos todas grasientas y oliendo a gasolina. Mejor limpiarte bien antes de entrar al coche o ensuciarás el volante, la palanca y todo lo que toques.
Si no pagaste antes, lo siguiente es entrar-dentro y pagar. Más de una vez tengo que regresar para ver el número de mi surtidor, pues como habrán visto soy un despistao sin remedio.
Adentro es como un minisúper del tipo Seven y leven o el Ocso. En la caja hay que formarse junto con los que bajaron por su refresquito o café, o los que se llevan el suvenir o el mapa del sitio. El cajero controla lo que sucede afuera gracias a un monitor en el que ve los surtidores y los coches, y su computadora le dice el carburante que se suministró a cada vehículo.
A pesar de todo, al día de hoy tengo dos dudas a las que no he encontrado respuesta:

   1-   Cuando pagas al final ¿Cómo controlan que la gente no se vaya sin pagar? Por mucha camarita y aunque se queden con tu imagen y matrícula, cualquier maleante con matrícula falsa o extranjera puede largarse así como así,  digo yo.

   2-   ¿Cómo puede funcionar fluidamente este sistema de autoservicio? Mi primer pensamiento cuando vi que la gente se tenía que bajar del coche, ir a la caja con toda la calma, volver, repostar, etc., fue que si se hiciera en México sería un reverendo desmadre y se armarían colas kilométricas (más de las que ya se arman de vez en cuando). Pero funciona... y bastante bien.

Y el regalito final de repostar en Europa: el precio! En España no baja de 1€ por litro, y yo suelo pagar unos 45€ por tanque lleno en un coche mediano, unos 750pesos cada 15 días.

martes, 5 de octubre de 2010

29

DIFERENCIAS DEL LENGUAJE

No podía pasar mucho tiempo sin que un blog como este dedicara un post a las diferencias del lenguaje. De acuerdo, vivir en un país extranjero hispanohablante supone la ventaja al poder expresarte en tu mismo idioma. Pero en algunas ocasiones esta experiencia puede ser cansada y frustrante tal como en aquellos países con idioma diferente.
Más allá de aquellas diferencias de significado que todo el mundo conoce y que se prestan a chistes facilones (como la palabra coger), a la larga son tantas las diferencias que te da la sensación de que tienes que volver a aprender tu propio idioma.
Después de unos meses el ejercicio mental es constante: seleccionar palabras, adoptar frases, dudar si una frase tendrá sentido. Y también intentar entender, descifrar gestos, expresiones, mensajes implícitos, el humor…

Vocabulario. Te puedes hacer un verdadero lío simplemente con palabras que no se usan o que significan algo diferente. Una cocina no solo es la habitación destinada para cocinar, también se llama así a lo que conocemos como estufa. Esta a su vez es el radiador de calor que funciona con gas butano. La paella no es solo el famoso platillo valenciano, es también el tipo de sartén en la que se hace. Un encendedor es un mechero, un desarmador es un destornillador, un foco es una bombilla. Un folder es una carpeta, una carpeta es un archivador y una hoja de papel es un folio. Una engrapadora es una grapadora, una pluma es un boli, y tener pluma es ser afeminado…
En España pararse es únicamente una interrupción de movimiento, en ningún caso significa levantarse. Quedarse parado no es quedarse de pié, es quedarse detenido… o desempleado. Traer el pelo o "algo" parado no significa nada, y tal vez por esa diferencia de significado los españoles no entienden un sinfín de albures que para los mexicanos resultan de lo más obvio.
Si no te refieres al animal, ten especial cuidado al hablar de conejos. No tienen nada que ver con el bíceps, no ofrezcas a un español enseñarle el tuyo! Chichi tampoco es un seno, ni sinónimo de abuela como en Yucatán. Efectivamente, ambas palabras se refieren al órgano sexual femenino.
En España no se ven noticieros sino telediarios; se habla por móvil, no por celular; se usan ordenadores, no computadoras.
Vocabulario "malsonante". Los mexicanos somos un tanto puritanos con cierto tipo de lenguaje. Entre cuates no nos cortamos ni un pelo para malhablar, pero hay palabras que nos pueden sonar bastante mal si estan fuera de lugar. Los españoles son mucho mas desinhibidos y tienen menos complejos en ese sentido. Culo, cagar, tetas, huevos y mierda son solo algunos ejemplos. Y luego toda una serie de frases derivadas que puedes escucharselas a cualquier abuelita: mándalo a tomar por culo, me cago en todos sus muertos, con la mierda hasta el cuello o un par de tetas tiran mas que un par de carretas son frases hechas de lo mas comunes.
Argot. Aprender la jerga y el lenguaje popular es otra aventura. Como en cualquier país cambia constantemente y varía de lugar a lugar, de edad a edad y de un medio socioeconómico a otro. Pero como en todos lados, hay cierta jerga reconocible en casi cualquier parte. Escuchar que “el guateque (fiesta) del finde (fin de semana) en la kelly (casa) del menda (fulano) ha molado (gustado) mazo (un montón)”, te puede dejar la primera vez con la sensación de que el castellano no es tu lengua materna.
Gramática. Sin ser lingüistas, hay variaciones gramaticales entre nuestros países, que hacen que te preguntes si no se está dando en la torre a alguna regla de la RAE. En España no se va por algo o por alguien, sino a por algo o a por alguien, lo que rompe de plano la regla aquella de que dos preposiciones no deben ir juntas.
Hay también cierto uso indiscriminado de le y lo/la, que hacen que parezca que no existe diferencia entre el objeto directo y el indirecto. En otras palabras, hay acciones que haces con cosas y otras con personas, pero en España parece no haber diferencia: una foto la pegas, pero a una niña que se porta mal también la pegas. Una lengua la hablas, pero a tu madre en su cumpleaños también la hablas para felicitarla. Si tienes una duda, la preguntas. Y si te encuentras a una amiga, pues la preguntas como le va.
Extranjerismos. Aquí simplemente nos encontramos que son diferentes a los de México, pero también llama la atención como se pronuncian muchos de ellos. El grupo de música es Udos. La panceta es llamada bacon y muchas veces está escrita tal como se oye: beicon. El Titánic chocó contra un i-ce-berg (tal como se lee), y no contra un “aisberg”. El actor de Pretty Woman, fue por supuesto Richard /J/ere, y con el desayuno siempre va bien un buen cruasán (no croissant) y no un cuernito. Si entramos a los catalanismos, veremos que un fregadero es una pica, que un nen es un niño (¿qué pasa nen?) o que el imperativo de ir en singular es ves: "ves al almacén a por una escoba".
Mentadas al lenguaje. Igual que en cualquier país se hacen algunos destrozos del idioma que producen dolor de oídos. (Recientemente mi cuate Mexiñol escribió un post con un par de verbos mal usados en México). En el caso de España un error popular bastante común es invertir el me y el se: me se olvidó.
O el frecuente uso de pleonasmos: subir arriba, bajar abajo, salir fuera y entrar dentro. Hay que aclarar que se usan en todo el país y para los españoles simplemente no se oyen  mal; no es reflejo de un bajo nivel educativo como sucede en México.
Nota: pero me ha sido difícil incluso escribirlo en la computadora, hasta el “Word” me borra por defecto la repetición de estas palabras! juas, juas, juas…
Comunicación. Pero sobre todas las diferencias lingüísticas, lo más difícil de captar en un país extranjero es el lenguaje implícito, gestual, corporal, los mensajes entre líneas.
Saber mediante un tono de voz el tipo de mensaje que se nos está transmitiendo no siempre es fácil. Por ejemplo, un español que grita al hablar no necesariamente está enojado: tienden a elevar mucho el tono de voz con diferentes estados de ánimo. Pero a nosotros en un principio nos cuesta identificar si nos están regañando, explicando o contando algo.
Por todo eso y más, cuando te encuentras un compatriota e intercambias un par de palabras con él, tienes esa sensación de que has encontrado finalmente un interlocutor que te entiende. Es impresionante toda la información que podemos extraer entre nosotros en un par de minutos: el mensaje que te transmite, pero también lo que dice entre líneas y hasta de lo que no dice. Podemos comprender rápidamente su humor, sus intenciones e incluso hacerte una imagen general de su persona: tipo, nivel intelectual, posición socioeconómica, círculos en los que se mueve, etc. Con los españoles lo tenemos mucho más complicado…

domingo, 26 de septiembre de 2010

22

EL MÉJICO SUDAMERICANO

Hay dos cosas hacen hervir la sangre de casi todos mis paisanos que viven en España: ver México escrito con jota, y escuchar que nuestro país pertenece a Sudamérica.

PECADO MORTAL #1 DEL ESPAÑOL: ESCRIBIR MEXICO CON JOTA
En efecto, escribir Méjico es un error si nos atenemos a la Real Academia de la Lengua. En su época se convirtió la X en J solo en los casos en los que los vocablos griegos o flamencos escritos con X sonaban /J/, o si en español antiguo correspondía a la contracción “CS”. Tal es el caso de Don Quixote o Ximena . Pero ojo, también se estipula que los nombres propios escapan a esas correcciones gramaticales.



En su día los conquistadores atribuyeron a la X muchos fonemas mesoamericanos que eran impronunciables en español: Xochimilco, Xola, Ixztlaccihuatl, xix-toma-tl, mexicas, etc. Con la independencia los liberales se empeñaron en mantener la X en México para enfatizar la autonomía, tal y como se hizo en Texas y Oaxaca. En contraparte, otros estados con tendencia ibérica no lo hicieron, como los que antiguamente se escribían Xalisco o Xalapa.

PECADO MORTAL #2 DEL ESPAÑOL: CREER QUE MEXICO ESTA EN SUDAMERICA
La segunda cosa que enciende la sensibilidad de un mexicano es que nos digan que México está en Sudamérica. Tal vez nos repatea más que encima nos lo discutan, los argumentos son de lo mas predecibles: “ Pero que dices, ¿Cómo va a ser México parte de Norteamérica? No, no, Centroamérica en todo caso… que no, que yo lo estudié en el cole”. El error generalizado en España es básicamente confundir sudamérica con latinoamérica.
En efecto, geográfica y oficialmente pertenecemos a América del Norte. La parte más meridional de México está a más de 1800km al norte de la línea ecuatorial; el trópico de cáncer atraviesa de lleno el centro del país, y compartimos las estaciones del año en los mismos meses que España.

Si cupieran dudas basta con observar el mapa: en América hay dos grandes macizos (norte y sur) unidos por una pequeña y delgada franja de tierra (Centroamérica). Está clarísimo a cual pertenece México
POSTURA DE NEMO
Hacer corajes por esto no tiene ningún sentido. Llegué a esta conclusión cuando me di cuenta de que no podía estar corrigiendo permanentemente a 45 millones de personas, a las que por otro lado les trae sin cuidado donde se encuentra o como se escribe México. Mucha gente en el mundo apenas sabe ubicarlo en el mapa, y si lo saben es porque estamos debajo de los EEUU. Digo, bajémosle un poco de protagonismo...
A veces escucho a alguien comentar con despecho que ubicar México en Sudamérica es una muestra de ignorancia por parte de los españoles. Técnicamente sí, pero si a esas vamos, muchos mexicanos ni siquiera son conscientes por ejemplo, de que chino y japonés son dos nacionalidades diferentes, y mucho menos del mar de diferencias culturales, étnicas y lingüísticas que hay entre esos dos países.
PECADO MORTAL #3....¿DEL MEXICANO?
A mí ambas desinformaciones me parecen irrelevantes. Hay otra "información" que se tiene aquí sobre México que me molesta mucho más, en este caso un estereotipo: que los mexicanos somos flojos.
Al poco tiempo de vivir aquí, algún listillo que acababa de conocer me preguntó sin cortarse un pelo si era cierto aquello de que los mexicanos somos unos huevones. En seguida sentí cómo la yugular y una de las venas de la sien se me saltaban y me entraron ganas de soltarle una buena hostia en el cogote.
Tal vez esta fama me molesta tanto porque lamentablemente tiene algo de cierto. Esa mentalidad de dejar las cosas para mañana, de la impuntualidad, de trabajar al mínimo esfuerzo, del “ahorita”, de echarla cuando el jefe no te ve, o de robar al rico porque es rico, nos tiene estancados en las eternas “vías de desarrollo”.
Y estas cosas me preocupan mucho más que nuestra situación geográfica oficial o la manera correcta de escribir México.

martes, 24 de agosto de 2010

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ADOPCION DEL ACENTO

Cuando llegué a España tenía la impresión de que a la primera que abría la boca, la gente de alrededor volteaba a verme. Algunas veces me hacía sentir ridículo, pero fui viendo que en realidad atraía la atención de los amantes de México que no son pocos. A la larga sin embargo, es inevitable sentir cierto deseo de mimetizarte, de pasar desapercibido, y que no te pongan cara de what cuando vas a la tienda preguntando por un foco o un desarmador, entre otras cosas.

Yo, que siempre he tendido a adoptar rápidamente los acentos, he perdido prácticamente mi acento original. Nunca hablaré completamente como español, pero ya no hablo como mexicano. Esa mis cuates, es la maldición de los expatriados en otros países de habla hispana: quedamos en el limbo lingüístico, no somos ni de aquí ni de allá. Eso sí, no a todos nos pasa, conozco mexicanos que llevan aquí mas de 20 años y hablan como recién llegados (como lo logran???).

En mí el proceso fue paulatino. Primero cambié palabras que sabía que aquí no significan nada o no se usan; luego fui adoptando expresiones; el tono fue llegando poco a poco. Hay en particular dos aspectos del español de España que tarde o temprano se vuelven un rompedero de cabeza: la pronunciación /z/ y /s/ por un lado, y la conjugación gramatical del vosotros por el otro. Yo juré que nunca me vería intentando usar una u otra. En cierta forma es así... pero no del todo.

La pronunciación /s/ para un español que vive en México no debe tener mayor complicación. Pero la /z/ para los latinoamericanos es completamente antinatural, porque es sustituir un fonema por otro en palabras precisas. Aun después de montones de años el cambio no se dá por sí solo, y el que les diga lo contrario está faroleando.

En cuanto al vosotros, no todos los mexicanos sabemos exactamente cuando se usa o cual es la diferencia. Es el uso cotidiano e informal del ustedes. Ustedes es plural de usted, mientras que vosotros es el plural de tú. Dicho de otra manera, ustedes connota el mismo respeto que hablar a alguien de usted.

Cuando tu acento ya está muy neutralizado, tus interlocutores dejan de percibirte como recién llegado y dan por hecho que has absorbido todos los detalles lingüísticos locales. Una cosa lleva a la otra, y usar la modalidad mexicana en lugar de la española se vuelve ilógico. Mas de una vez me han preguntado porqué hablo de usted al colar un quieren en vez de un queréis. Otras veces incluso no queda claro si mas bien estaba hablando de ellos.

La pérdida del acento duele, pues es seña de que mi identidad se ha modificado (no perdido). Contrario a lo que pensaba mi acento no regresa fácilmente cuando estoy entre mexicanos. Algunas cosas sí: frases, palabras, alguna entonación. Pero sé que cuando estoy en México mas de uno de los que me conocían de antes, me han de mirar raro, preguntándose si soy malinchista o qué pretendo demostrar.

Lo importante es hablar de manera cómoda y natural. Y por otro lado me encanta el acento de México. Es dulce y cordial. Escucharlo es como si de pronto, después de tanto tiempo y hablando el mismo idioma, pudiera dejar de esforzarme y entendiera realmente lo que hay detrás de cada palabra y cada gesto. Difícil de explicar...

Video de la semana: españoles en México