POSTS DE: Cataluña

jueves, 6 de enero de 2011

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RINCONES: SANT BENET



Desde que comencé el blog, tenía en mente incluir una serie de posts donde compartiera los rincones con encanto con los que me he topado por aquí. No se trata de ser una guía turística pero sí de compartirles estos sitios, para que al que le pueda interesar sepa que existen y dónde están.

El primero de estos rincones que les comentaré es el Monasterio de Sant Benet, al que me fui con unos cuates hará unas tres semanas. Desconocía por completo su existencia, pero como soy de los que se apuntan a un bombardeo, cuando me preguntaron si quería ir de excursión dije enseguida que sí.

Está como a una hora en coche de Barcelona, junto al poblado de Navarcles. También se puede llegar en tren + autobús pasando por Manresa. Si te interesa, aquí puedes ver toda la información del sitio y como llegar. Aquí tienen el video de presentación que se hizo para promocionarlo, en el que se pueden dar una idea de lo que hay. Está en catalán eso sí, pero verán que no hace falta ninguna traducción.



Se trata de un monasterio románico milenario, con su iglesia, su claustro y toda la cosa. La visita es guiada, pero es muy amena porque combina la explicación del guía con proyecciónes, material audiovisual, luces y música. Muy del estilo del video que acaban de ver, y que realmente te transporta a la época medieval, mil años atrás. Hay una segunda visita: la casa modernista -mucho mas cercana en el tiempo- del pintor Ramón Casas, que se ubicó en el sobreclaustro del mismo monasterio en los años 20's del siglo pasado.

Esto no es ningún Versalles, las dos visitas son muy amenas y cortas. Olvídense de saturarse durante horas y pasarse todo el día de sala en sala hasta que se te hinchan los pies. En contraparte el paisaje es súper chulo, y si no hace demasiado frío vale la pena pasearse un poquito por los alrededores.

Finalmente el sitio tiene un espacio dedicado a la investigación gastronómica, liderado por el que ha sido considerado el mejor chef del mundo por varios años: el cocinero catalán Ferran Adrià. Como es de suponer, hay tres restaurantes para todo tipo de bolsillos. Uno de ellos es tan bueno que le pusieron una estrellita... una estrella Michelin. Así que si eres un fresota, perdón, un sibarita, este es tu sitio!

Ojo, que los visitantes no llegan de manera masiva, así que si te interesa ir es conveniente llamar y reservar la visita. No olvides especificar el idioma, salvo que no te importe chupártelo todo en catalán. Y como una imagen vale mas que mil palabras aquí dejo las fotillos que tomé, con un poco de música de fondo pa' ambientarlas... :)

viernes, 20 de agosto de 2010

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CATALUÑA NO ES ESPAÑA…

Una de las primeras cosas que a uno le sorprenden al llegar a Barcelona es que casi todo está en catalán. Y tras unos días aquí seguro nos topamos con la frase tan chocante de que “Cataluña no es España”. Ah chingá!

Es un error común del turista que visita Barcelona querer ver un tablao, comerse una paella o ir a los toros. Se puede, pero no son propios de aquí y la gente los considera iconos “extranjeros”. Es tal vez como ir a Chihuahua y buscar cochinita pibil o una jarana yucateca.

Sobretodo, para un mexicano, es difícil de entender que la Madre Patria, con una superficie 4 veces menor y la mitad de la población mexicana, tienda a fragmentarse como plato roto por regionalismos y lenguas diferentes. Mientras México goza de una unidad inquebrantable y un gran sentido de identidad desde Baja California hasta Quintana Roo… porque es así, no? La verdad es que tampoco estaría tan seguro… Si nuestros olvidados y pisoteados lacandones, purépechas o mayas tuvieran una educación equiparable al resto del país, y se diera que su economía fuera la mas fuerte de México, no me extrañaría ni un pelo que quisieran separarse de un país que nunca ha visto por ellos. Pero evidentemente, si el norte fuera el sur esta canción no existiría…
Volviendo a España: eternamente enfrentados futbolísticamente con el Barça y el Real Madrid, la rivalidad entre catalanes y castellanos es mucho mas profunda y antigua. Y no son solo los catalanes. Muchos vascos y en menor medida gallegos, de alguna u otra forma se sienten poco españoles o incluso son separatistas.

El idioma no es muy diferente al nuestro y no supone mayor problema. Sin embargo en el día a día las cosas se pueden volver un tanto mas…pesadas. Entre otras cosas, por ley los letreros de comercios y los menús en restaurantes deben venir en catalán. En las escuelas primarias su uso es casi exclusivo, y en las universidades muchos extranjeros se topan con sorpresa con que sus asignaturas serán impartidas en catalán. La cosa se sale ya de quicio con el empleo. Un catalán puede opositar para ser funcionario en cualquier lugar de España, pero un español que viene a Cataluña, tiene como requisito mínimo el nivel C (alto) de catalán. ¿Igualdad de oportunidades para un catalán y un español en su mismo país?

Sin embargo los catalanes no son tan estirados. Tienen fama de codos como los regiomontanos, pero la verdad es que son muy chambeadores y ante todo se preocupan por su trabajo. Prefieren hablar su idioma, pero si ven que eres de fuera no suelen tener ningún reparo en cambiar a castellano. Como mucho te preguntan si entiendes catalán y mantienen una conversación bilingüe contigo. Se dice que son cerrados, pero es simplemente que ellos ya tienen sus lazos sociales formados aquí.

El meollo del asunto es que los catalanes se sienten abusados y engañados por el estado español. Aportan una lanota a las arcas del estado y reciben menos servicios que el resto de autonomías. Desde luego, esta situación es usada sin escrupulos por los políticos, que aprovechan para meter el dedo en la yaga y politizar el tema con fines electorales. La gota que ha colmado el vaso recientemente: el estatut catalán.

La diferenciación no viene solo de Cataluña. En Madrid es fácil palpar esa rivalidad con Barcelona, y a los catalanes les suelen invadir sutilmente con comentarios malintencionados, preguntas o diferenciaciones de cualquier tipo. Tampoco es demasiado raro encontrar en otros rincones de España gente que dice no consumir productos catalanes y alguna vez he visto pintadas que ponen “catalufos de mier...”.

Mi postura al respecto ha sido… no tener postura. Esta guerra no es nuestra y creo que lo propio es intentar adaptarnos aquí o allá en la medida de los posible y mantenernos neutrales. En cualquiera de los casos amigos míos, este menda está en contra de cualquier nacionalismo extremo. Sea español, catalán o mexicano.

Video de la semana: españoles en México